"Mis creaciones de fragancias son como pinturas, los ingredientes utilizados crean contrastes.
Un buen perfume actúa como la magdalena de Proust. Tiene el poder de transportar y despertar emociones poderosas e incontrolables».
Marie nació en una familia de médicos para los que el trabajo y la pasión están intrínsecamente unidos. Para ella, la perfumería era una vocación instintiva. Siempre ha sido sensible a las fragancias, desde el perfume de un profesor hasta el aroma de un nuevo hogar, y sobre esta base ha curado su viaje.
Ella cree que un perfumista encarna tanto la artesanía como el arte. «Un buen perfume actúa como la magdalena de Proust. Tiene el poder de transportar y despertar emociones poderosas e incontrolables». Marie busca constantemente esta magia a través de un proceso creativo distintivo. Cierra la puerta, recoge sus cuadernos y piensa. Cada cuaderno tiene su propósito, los más grandes combinan aromas con materiales, otros están dedicados a notas naturales, notas de fondo o su visión general.
La relación entre los materiales y el color le fascina. Visualiza sus creaciones como cuadros, en los que los matices e es crean contrastes. A Marie también le encanta bailar, y practica tanto el estilo clásico como el modern jazz ( ).
Siempre espontánea, experimenta impulsivamente, impulsada por el deseo de dar vida a pensamientos e ideas. Ella admite fácilmente que puede ser impaciente y sensible, con una personalidad nerviosa que debe ser envuelta en algodón de vez en cuando. Quizás todas estas complejidades contribuyen a las brillantes y suntuosas fragancias que crea.